TRANSPORTE DE MERCANCÍAS

Existen distintos métodos para realizar el último paso logístico, el transporte final de mercancías. Todas las posibles soluciones brindan una serie de ventajas e inconvenientes que según el tipo de industria, mercado o sector, se decantan hacia cada uno de los tipos nombrados a continuación:MERCANCIAS.jpg

 

El transporte por carretera brinda su gran maniobrabilidad como su gran baza ante los otros métodos de transporte. En este caso, las mercancías pueden ir desde la misma fábrica hasta el punto de venta. En la otra cara de la moneda, para rentabilizar un camión, son necesarios muchos kilómetros y destinos, ya que el carburante, la amortización del propio camión y el salario del conductor forman parte del aumento en el precio final. Existe además otro problema derivado, la saturación de la red, ya que existe un elevado tráfico que ralentiza considerablemente dicho transporte.

 

Por otra parte, el transporte ferroviario se ha visto perjudicado por el terrestre, aunque ofrece unas características distintas que podrían ser interesantes para algunas empresas. Una de ellas tiene relación con la velocidad de desplazamiento de mercancías, cubriendo grandes espacios en un tiempo razonable. En cambio, la poca disponibilidad para trazar rutas, ciñéndose siempre a las vías construidas, o las conexiones deficientes entre los principales motores industriales como el aeropuerto o el puerto, hacen de este medio uno de los más perjudicados si tomamos como referencia a las otras alternativas.

 

El medio que presenta unas ratios de crecimiento constante durante la última década es el transporte marítimo. Su gran ventaja reside en los costes, ya que al tener una capacidad de carga elevadísima, esta es ocupada por otras muchas empresas, con lo que favorece al precio final. Otro de los factores relevantes por los que las empresas escogen este medio tiene relación con la conexión multi-modal que disponen la mayoría de puertos, con redes ferroviarias hacia aeropuertos y centros de distribución logística, por ejemplo.

 

Por último, el transporte aéreo es la cuarta opción disponible para el transporte de mercancías. Su mayor desventaja se presenta en el coste, tanto directo como indirecto. Este último es debido al segundo transporte de las mercancías una vez son entregadas en el aeropuerto y deben ser transportadas mediante carretera o vías de tren para llegar a su destino. Igualmente, la ventaja de poder cubrir cualquier parte del mundo en unas pocas horas hace de este tipo de transporte uno de los más eficientes.

 

Las cuatro opciones por si solas no disponen de una fuerza identificativa como para obviar cualquier otro método, ya que en la multimodalidad o la combinación de estos, se encuentra el sistema óptimo a elegir. La influencia sobre la sociedad es muy marcada, ya que forman parte de muchos elementos usados diariamente, como la comida en restaurantes, el abastecimiento de supermercados, los medicamentos en hospitales y farmacias, etc. Si existiese algún tipo de problemática con alguna opción de transporte, las consecuencias serían en cadena, tanto para usuarios finales como para el resto de transportistas, ya que aunque existen distintas opciones, la dependencia de todas ellas es relevante.