LOGÍSTICA COMO EJE ESTRATÉGICO

Una de las claves de las grandes empresas textiles en España se basa en centrar un eje estratégico en la gestión logística. La competencia, la homogeneidad de productos y la elevada rotación, son factores por los que estas empresas han de poseer un sistema logístico muy desarrollado para poder permanecer en el mercado.
Gracias a la optimización de los procesos logísticos, las ideas plasmadas llegan de manera eficiente a las tiendas en un tiempo récord, de modo que el cliente final tiene una percepción de empresa moderna con procesos tecnológicos muy desarrollados. Esta dirección empresarial basada en procesos logísticos se ve sustentada por una dirección de marketing enfocada claramente al consumidor y reforzada con la tienda final, disponiéndola como algo más que un sitio para comprar. Igualmente y mediante la mejora continua, el know how adquirido hace que las inversiones en más y mejores infraestructuras sean habituales, conllevando a hacer aún más poderoso todo el conjunto empresarial.
Mediante esta infraestructura logística, la dedicación en el retail y en el diseño de prendas se ve influenciada de manera positiva al no tener que soportar un canal “lento” o con las “dificultades” tradicionales en la distribución. El cambio sustancial de la logística la ha dotado de una importancia que en épocas anteriores era menor. Basadas en conocimientos técnicos, la logística y todos sus procesos derivados se encontraban estancados, por lo que centrar parte de la estrategia en ella la ha catapultado hacia una importancia determinante dentro de la actividad de la empresa.
Dentro de los procesos logísticos, la toma de decisiones ante cualquier evento no previsto está ligado a otros departamentos influyentes, como Compras, Marketing o Atención al Cliente, por lo que las sinergias entre departamentos es constante para la óptima evolución.