E-MAIL EN VACACIONES

En el periodo vacacional, ¿es nuestra obligación tener el móvil del trabajo conectado por si surgen imprevistos?. Es difícil saber la respuesta, ya que dependerá de nuestro puesto de trabajo y del compromiso que tengamos con nuestra compañía. Un paso más allá sobre esta situación hipotética nos la brinda la tecnología. Muchos teléfonos móviles soportan correo electrónico, por consiguiente, si lo tenemos encendido en nuestro tiempo libre, sería posible recibir un correo electrónico en cualquier momento, estuviera donde estuviésemos, solicitando una aprobación de una acción o solucionando un imprevisto de algún colaborador. De este modo, actualmente la conexión con la oficina es mayor que cuando no existían estos dispositivos.
Contrariamente a las posturas de épocas anteriores, donde el concepto “fichar” estaba muy arraigado, en la actualidad gozamos de una flexibilidad que no delimita el fin de la jornada laboral, por lo que es una balanza de difícil equilibrio. Si realmente el compromiso es elevado, a la hora de finalizar la jornada, siempre la extenderemos aunque solo sea por poco tiempo. Este cambio de actitud, fichar vs. no limitación horarios, puede suponer una traba en la vida privada, ya que por mucho que deseemos estar desconectados en nuestro periodo libre, un correo electrónico de un superior demandando algún tipo de información, nos hará volver al trabajo pudiendo estar inclusive a muchos kilómetros del mismo.
Este grado de implicación y compromiso de los trabajadores de una empresa está condicionado por aspectos culturales. Según las tendencias en Norteamérica, el compromiso esta relacionado en función de la categoría laboral del empleado, ya que el grado de competitividad interno (rivalidad dentro de la oficina) y externo (difíciles pruebas de selección) por defecto es muy elevado. Además, este compromiso esta reforzado por las compensaciones y reconocimientos que las empresas premian a sus trabajadores. En el caso de Europa, por el contrario, los aspectos más relevantes están relacionados con el cumplimiento del horario establecido por contrato y la conciliación de la vida laboral con la vida privada. Estos son los puntos que prevalecen, en algunos casos, por encima del compromiso laboral.
La decisión de estar conectado con la oficina incluso cuando no estás en ella, corresponde al buen entendimiento entre los empresarios y los trabajadores, para delimitar un marco de actuación. De este modo, la implicación puede tener efectos positivos para la organización aún cuando interrumpen nuestro periodo vacacional.
Fuente: http://www.ie.edu/