TIC Y PÉRDIDA DE CONTROL

Se entiende comúnmente que la innovación en la empresa es positiva. La incorporación de las TIC, las Tecnologías de Información y Comunicación, en los procesos han agilizado la mayoría de tareas relativas a estos. La productividad, por lo tanto, ha mejorado, ayudando a que se puedan desarrollar más tareas en menos tiempo. Aportan, también, un apoyo importante a las vías informativas de la organización.
Partiendo de la base positiva de la innovación, no deja de ser interesante comentar un aspecto que puede no ser tan atractivo. La comunicación mediante las nuevas tecnologías proporcionan rapidez a cualquier distancia, cosa que aleja la necesidad de contacto físico. Por ello el control, en su concepción normal, no se desempeña correctamente. Esto es, la distancia entre el responsable y la persona que desarrolla la labor, genera pérdida de control, a la vez, que fomenta una mayor iniciativa del colaborador. Si este distanciamiento no se lleva a cabo de forma racional, se corre el riesgo que el resultado del trabajo no sea el correcto. En efecto, la comunicación se desempeña en un contexto en el que se pierde información, pues no es igual una reunión entre colaboradores que una multiconferencia por teléfono.
Por otro lado, la lejanía no ayuda a conocer las inquietudes de los colaboradores, desconociendo si, en algún momento, el trabajo se deja de desarrollar. La comunicación no verbal, tan importante en nuestro día a día, se difumina convirtiéndose en meras conversaciones telefónicas o videoconferencias en el mejor de los casos. En multitud de ocasiones, se detectan los problemas a tiempo al no percibir las personas tal y como se muestran normalmente. Incidencias laborales o personales que pueden ser solventadas de forma instantánea y que, si no se atacan frontalmente en el momento oportuno, adopta tal crecimiento que dificulta su resolución posterior. Pues las TIC pueden alejar el factor humano si no se usan en su correcta medida.
El ser humano tiende a acostumbrarse a la comodidad. Las nuevas tecnologías de la comunicación y la información ayudan a que el trabajo diario sea mucho más confortable. Pero no hay que olvidar que la empresa la forman personas, seres humanos que precisan que los contactos no sean distantes. Las TIC ayudan a agilizar el trabajo, pero la inteligencia en su uso depende de quienes las utilizan.