LÍDERES EN FEMENINO

Es sabido que los puestos de responsabilidad han sido ostentados mayoritariamente por un amplio sector masculino. Por este motivo, la percepción social ante este hecho es de plena normalidad. Esto no implica que deba ser así, pues se está demostrando que las mujeres que acceden a puestos directivos están desarrollando sus responsabilidades con plena eficiencia. Los prejuicios y la costumbre es lo que frena la integración del género femenino en el entorno directivo.
Aunque la influencia de la mujer en la empresa está todavía a un nivel demasiado ajustado, empiezan a verse algunas características que diferencian el tipo de liderazgo femenino con el masculino. Una de las principales particularidades se ciñe a la figura facilitadora y menos autoritaria de la mujer. Pues, en general, se trata de un estilo gerencial que fomenta la participación y el apoyo ante el poder formal. De este modo, en muchas ocasiones, las personas que están bajo el mando de una mujer se sienten más arropadas que ante el estándar masculino. Esto no significa que el hombre es autoritario por naturaleza, pero se está comprobando que la mujer directiva fomenta más la cooperación y la flexibilidad para la consecución de objetivos, mientras que en el caso masculino parece no acontecer una dirección tan participativa.
Existe un conjunto de características que se encuentran más comúnmente en la mujer, siendo estas la afectividad o la sensibilidad que se reflejan en el estilo directivo femenino. El caso del directivo, caracterizado, por norma común, por su independencia o competitividad se reflejan también cuando desarrollan tareas de liderazgo. Por ello, aparecen diferencias de estilos entre ellos, particularidades que, comparativamente, no son mejores unas sobre las otras, sino que son adecuadas en contextos diferentes. No hay que acogerse, sin embargo, a estas características como norma inamovible, puesto que pueden cambiar en función del contexto. En efecto, un líder participativo, en un contexto de tensión, puede hacer uso de la autoridad para dar un empujón al equipo y a la consecución de objetivos.
Las mujeres presentan características de los llamados líderes transformacionales, aquellos que son proactivos ante el cambio, que presentan habilidades para preparar el equipo ante cualquier situación adversa. Líderes que fomentan el progreso individual de cada colaborador y del equipo que forman, personas que aportan proyección a cada individuo ayudando a su desarrollo personal y profesional.